viernes, 24 de abril de 2015

24 de abril del 90

Imagina levantarte tal día como hoy en 1990 y recibir una carta de tu novio de BUP. Y es un poema.
Dedica las dos primeras estrofas a asegurarte que te está escribiendo porque sí, sin motivo, casi de casualidad; que le rima sin querer porque es así de artista. Después, sin que venga a cuento, te pregunta si te acuerdas de aquella noche en la que os liasteis en la cabaña de su amigo Turmo.
La pregunta sale del folio y se queda suspendida en el aire, orbitando en torno a ti, pero el tipo no se da cuenta y sigue hablando distraídamente, rimando de casualidad. Que no queda casi nadie de los de antes, y sus frases van cogiendo polvillo mientras flotan, van compactándose, y acaban cayendo al suelo con un golpe seco.
Mientras sigue su poema sin ninguna intención oculta, solo por saludar, sus palabras se han convertido en un canto rodado que amenaza con desordenar tu conciencia y aplastarte bajo su peso; y os liasteis aquella noche en la cabaña del Turmo, y os hacíais muchas risas antes todos juntos, pero supiste saltar a tiempo y de la que te has librado.

miércoles, 15 de abril de 2015

Como Cabeza, en Parets

Veo al bajar del tren un cartel que dice: "Gallecs. No passaran!", y valoro la posibilidad de que Galicia haya declarado la guerra a Parets mientras dormía, y me haya convertido involuntariamente en la avanzadilla de una invasión gallega al pueblo. Capaz soy de no haberme enterado.
"En abril de 2015 se produjo una invasión por tren", dirán —extrañamente, en castellano— los libros de historia, "aprovechando el ancho ibérico.
"Fue un episodio confuso de la historia local. El conquistador parecía no saber si estaba invadiéndonos o no, y decía no sentir ninguna animadversión contra Parets. Si acaso, parecía cabreado consigo mismo por estar cumpliendo con el puñetero tópico de la escalera".

Versión en gallego aquí